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domingo, 16 de noviembre de 2014

Consumirnos, reflexión poética personal en compañía de una antropóloga en la luna

Vivir para consumir y sostener un sistema creado por unos pocos en beneficio de ellos mismos aunque con ese eslogan barato denominado "estado de bienestar" nos convenciesen de lo contrario, ni al mejor publicista, o como se dice hoy en día, ni la mejor campaña de marketing hubiese sido capaz de superar a esta, tan bien asimilada y sostenida por tanta masa crítica.
Vivir para ser otro producto de consumo más, si no estás en el punto de mira no eres nada, nadie, no existes, si no estás en una pantalla, en las redes, con la asiduidad pertinente. Consumir ideales prefabricados, consumir imágenes, consumir palabras, consumir, consumirse. Ya lo dijo una estrella de cine, no recuerdo su nombre, pero la frase se me quedó grabada, "La fama es como un chicle, primero te mastican y luego te escupen."
Una crisis puede servir para dos cosas, para conocer nuestras debilidades, nuestras cargas y ser consciente de a que estamos atados y que es aquello que hemos convertido en necesidad, o utilizarla precisamente para liberarnos de lo que nos impide avanzar,  reconsiderar nuestras prioridades y averiguar quienes somos realmente.

SUPERMERCADO SOCIAL

Me consumo oponiéndome a la conformidad.
Me consumo para no ser consumida,
. . . entretenida
componiendo puzles de existencia
y a veces existir es una maraña
donde no siempre las piezas encajan.
Ser una pieza es renunciar a tu forma
para ir a vivir a una caja
acolchada y decorada pero caja nada más,
sin aire, sin luz y sin ventanas
donde a veces se abre la tapa
y tienes la ilusión de que puedes respirar.
Decido que ya no encajo,
que me encaro con este mundo ingrato
y ser otra particular nada prefiero
pues a parte de los necios son felices
quienes decidieron encontrarse y conocerse.

Rosa de Soto
Poema perteneciente al libro "Poemas de la memoria pintada"



Ventanas abiertas, Puerta cerrada
Obra original de Rosa de Soto

No dejéis de visitar este blog, leer y compartir los artículos, os dejo una muestra que no es un botón:

Una antropóloga en la luna: blog de antropología.: La escasez occidental y la abundancia nativa: la p...: " Se dice que de un tercio a la mitad de la humanidad se acuesta todos los días con hambre. En la antigua Edad de Piedra la proporción...

lunes, 17 de octubre de 2011

Testamento

TESTAMENTO

Dicen que canta el cisne
solamente cuando muere,
la más bella despedida
que se pueda escuchar.
Más yo no puedo cantar 
si estoy muriendo.

Dicen que de la vela brilla
su llama más intensamente
pocos segundos antes
que la mecha es consumida,
como quien sabiéndose
al borde de la muerte
su último aliento exhala.
Más yo no puedo brillar
si el aire me falta.

Y me parece inútil
nombrar a las estrellas
cuando perdura su brillo
sin conocer su nombre,
tan lejos,
durante tanto tiempo,
incluso después de muertas.

Rosa de Soto
Poema perteneciente al libro "Poemas de la memoria pintada" 

sábado, 30 de octubre de 2010

Belleza inocente

BELLEZA INOCENTE


Puede que un día

de mi desconfió

la imperfección,

pero ya empieza

a no ser mi yugo la belleza.

¿Sabes quién soy?

Mi nombre es rosa,

y como tú, soy efímera.

Sin embargo me miras

como quien mira al sol

cuando hace daño

y es más fácil

mirarle a la cara

al llegar el ocaso,

para despedirse de él

aun sabiendo

que nunca se va.

No quiso el atardecer ser

de sus naranjas culpable,

de sus rojos y amarillos.

Ni de sus azules el amanecer,

de sus rosas y violetas.

Tampoco lo son las flores

si despliegan su perfección

antes de presentar rendición

frente a la muerte.

Ni es el alma responsable

por parecer invisible.

Aunque si se requiere,

busco un sacerdote

y le pido confesión

se rezan tres ave maría

unos padre nuestros

y tras un acto de contrición,

si tanto lo necesitas, se pide

el más sincero perdón.

No ves cuan necesaria

es a veces la belleza.

Pregunta a la naturaleza,

imagino tu respuesta,

bella y a la vez cruel.

Impongámosle sentencia pues,

si eso te compensa,

reduzcámosla a un producto

que consumido

se pueda desechar.

Siempre hay una belleza que mata,

una belleza que muere.

Cuando el sol se despide,

los colores del valle perecen

y cuando vuelve a amanecer

son las estrellas las que mueren.

Rosa de Soto
(todos los derechos reservados)